|
        
No podemos estar siempre añorando desde el presente, el tiempo pasado. Ni siquiera es conveniente que nos preguntemos insistentemente el porqué las cosas sucedieron así y no de otra manera, como a nosotros nos hubiese gustado que fueran.
Lo que pasó, podemos estar seguros que no tiene marcha atrás, hay que desprenderse de ello aunque duela, aunque nos lastime, aunque nos deje un vacio dificil de rellenar, ... Sucedió y hay que dejarlo atrás, pasar página, día, año, ...
No siempre se es niño, ni adolescente que se niega a admitir lo que duele. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, sino siempre con baraja nueva, y eso implica un riesgo, el riesgo de ganar o perder. Sin embargo, si lo miras desde un punto positivo, puedo asegurarte que incluso aquello que te parece perdido, es ganado. Tu malestar de hoy, tu incomodidad por un pasado, puede ser lo que te abra las puertas de un lindo futuro, ya que te supondrá una experiencia, una experiencia en el vivir.
La vida está para adelante, nunca para atrás.
          |